Posts tagged: Ahorro

Echa a andar el Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020

La puesta en marcha del Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020, aprobado por el Consejo de Ministros del pasado viernes, “supondrá un acicate para la economía española, puesto que la aplicación de las medidas contempladas en el Plan movilizará unas inversiones por valor de 45.985 millones de euros que contribuirán significativamente a la creación de empleo”, apunta el Ministerio de Industria.

En este último aspecto, el Plan estimulará la producción de empleo en el sector de la eficiencia energética, un sector que representa actualmente en España el 1,8% del PB y que previsiblemente alcanzará el 3,9% en 2020, ocupando en ese año a más de 750.000 trabajadores. De cumplirse los objetivos, el Plan disminuirá nuestra dependencia energética del exterior, lo que rebajará el déficit comercial y mejorará la balanza de pagos. Y contribuirá a luchar contra el cambio climático al evitar la emisión de 400 millones de toneladas de CO2.

El Plan fija un objetivo de ahorro de energía primaria de un 20% en 2020, en línea con los objetivos comunitarios de mejora de la eficiencia energética acordados por el Consejo Europeo el 17 de junio de 2010 e incorporado por la propia Comisión Europea a la reciente propuesta de Directiva sobre  eficiencia energética, actualmente en tramitación. Está además vinculado a las directrices de planificación energética contenidas en la Ley de Economía Sostenible. Pero lejos de las pretensiones de las asociaciones ecologistas y otras instituciones que demandan un mayor esfuerzo en este sentido.

Buenos resultados
Con el nuevo Plan el Gobierno pretende “dar continuidad a los excelentes resultados conseguidos en los últimos años en el capítulo del ahorro y de la eficiencia energética, que se pueden resumir en que España se ha adelantado en 6 años a las propias metas de la UE, puesto que ha anticipado a 2010 el cumplimiento del objetivo del 9% de ahorro de energía primaria sobre 2007 marcado por la Directiva europea para el año 2016”.

Los ahorros alcanzados en el periodo 2004-2010 se acercan a los 450  millones de barriles de  petróleo, cantidad equivalente al 62% del consumo energético final de España en 2010. Respecto al capítulo medioambiental, en el mismo período se ha evitado la emisión de 266 millones de toneladas de CO2, cantidad que corresponde al 20% de las emisiones totales de España en 2009.

La nota del Ministerio de Industria también se refiere a los indicadores de intensidad final y primaria (esto es, el consumo de energía por unidad de PIB) en los que “se ha logrado una reducción superior a la establecida como objetivo por los planes anteriores: el indicador de intensidad final se ha reducido de media un 1,9% anual entre 2004 y 2010; y el de intensidad primaria lo  ha hecho en un 2,5% anual, frente al 1% y al 1,8%, respectivamente, fijados como objetivo”.

No obstante, esa buena tendencia se rompió en 2010, como reconocía el secretario de Estado de Energía, Fabrizio Hernández, el pasado mes de marzo en la presentación del Balance Energético 2010. Y es que, después de seis años en los que España ha ido reduciendo paulatinamente la intensidad energética, muy superior a la media europea, el año pasado volvió a empeorar, con un aumento del 2,3% que Fabrizio Hernández calificó de “coyuntural”, motivado por el crecimiento interanual de la actividad industrial.

Electrodomésticos, semáforos, bombillas…
Los ahorros de los últimos años se han conseguido por una serie de líneas de actuación. Entre ellas, 880 ktep  por la sustitución desde 2006 de 20 millones de electrodomésticos (se ha duplicado el número de usuarios que muestra interés por el etiquetado ecológico en el momento de la compra); 92 ktep al año como consecuencia de la conducción eficiente (300.000 alumnos formados y una reducción del consumo entre el 5% y el 7%); 9 ktep/año como resultado de la instalación de 460.000 semáforos LED en 600 municipios (en 2012 todos los semáforos españoles funcionarán con tecnología LED); 121 ktep derivados de  la utilización de bombillas de bajo consumo repartidas gratuitamente por el Ministerio de Industria (supone el ahorro del consumo anual de una ciudad como Valencia y la reducción de 570.000 toneladas de emisiones de CO2); y 150 ktep logrados gracias a la limitación de la temperatura en los recintos públicos.

El Ministerio también destaca “los programas ya iniciados para el impulso y consolidación del mercado de servicios energéticos y el despegue del coche eléctrico gracias al programa Movele (1.530 vehículos y 546 puntos de recarga)”

Reducir el consumo un 2% cada año
La meta del nuevo Plan de Acción 2011-2020 es reducir los consumos de energía final por unidad de producto en un 2% anual entre 2011 y 2020, o 133.000 ktep (965 millones de barriles) de energía primaria en este período. Con ello “se cumplirán las directrices de la UE, y reduciremos la intensidad energética en más de un 20%, esencial para nuestra competitividad, ya que en la actualidad nuestro consumo energético por unidad de producto es un 15% superior a la media de la UE-15”.

El nuevo Plan de Acción considera prioritarias las medidas propuestas para los sectores difusos:
– Transporte: en este sector se pretende conseguir hasta un 33% de ahorro con medidas referidas al cambio modal; uso racional medios; renovación flotas; PMUS;  transporte al trabajo, pasillos aéreos, etc.
– Edificación y equipamiento: se persigue una reducción del 15,6% gracias a medidas relacionadas con la envolvente edificatoria; las instalaciones térmicas y de iluminación; la alta calificación energética, y el Plan Renove de electrodomésticos.
– Industria: se espera un ahorro del 14% por la aplicación de proyectos estratégicos; implantación sistemas gestión energética y apoyo a auditorías energéticas.
– Agricultura y Pesca: un 4,7% debido a mejoras de la eficiencia en instalaciones de riego; migración agricultura de conservación, y riego localizado.

Además se quiere continuar con los esfuerzos para ahorrar energía en los servicios públicos y se mejorarán los procesos de cogeneración. Entre los ahorros propuestos para líneas concretas hay que destacar la reducción de 4.800 ktep al año en la rehabilitación energética de edificios; 130 ktep/año en la reforma del alumbrado exterior en los municipios; y los 7.500 ktep/año por el cambio modal de transporte por carretera al ferrocarril.

Más información:
www.mityc.gob.es

View the original article here

La Fundación Renovables hace trizas el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020

El pasado viernes, 29 de julio, el Consejo de Ministros aprobó  del Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020 (PAEE 2011-2020) cuyo borrador fue hecho público el 15 de junio por el Ministerio de Industria. Aunque la aprobación de este Plan haya pasado desapercibida por la convocatoria de elecciones generales, la Fundación Renovables (FR) considera que “el ahorro de energía debe ser la principal estrategia de política energética para inculcar en la economía y la sociedad la necesidad de la eficiencia y uso racional de la energía”.

“Lo que no es el caso por la escasa importancia que el Gobierno le ha dado sin ni siquiera presentar este documento que se ha limitado a colgar en la web ayer martes día 2”. Sin embargo, la necesidad de consumir más energía para producir nuestros bienes y servicios perjudica la competitividad de nuestra economía y aumenta los impactos ambientales.

Este nuevo plan se solapa con otros dos planes todavía vigentes, el PAEE 2008-2012 y el plan de 20 medidas aprobado por el Gobierno en febrero de 2011, por lo que a partir de ahora hay tres planes de ahorro y eficiencia energética vigentes con medidas que se repiten y objetivos que no se sabe si se acumulan o se reparten. “Esta confusión no solo no se aclara sino que parece que en la reiteración de planes y medidas se diluyen compromisos y voluntades porque, al fin y al cabo, todos son planes indicativos, es decir, sin carácter vinculante para nadie”, explica la FR en un comunicado.

Con respecto al PAEE 2011-2020 la Fundación Renovables hace las siguientes consideraciones:

1. El diagnóstico que se hace de la evolución de la intensidad energética es incompleto y la mejora de los últimos años, que se considera como una tendencia consolidada, es desmentida por los malos datos de 2010. El año pasado, con un crecimiento nulo del PIB, la intensidad primaria creció un 1,2% y la intensidad final creció un 2,4%. Explicar lo ocurrido en 2010 como un hecho coyuntural, anómalo y errático, como se dice en el Plan, solo indica que no se ha estudiado a fondo el impacto de la crisis económica en las distintas variables energéticas; y el descenso de la demanda energética por la menor actividad económica no permite sacar la conclusión de que España haya entrado en la senda de la mayor eficiencia energética. De la misma manera, las sinergias a las que se alude en el Plan entre el efecto de la crisis y las medidas aplicadas de la E-4 no se explican suficientemente y el ejemplo de los malos datos de intensidad energética del sector industrial indica que el efecto de la crisis ha sido mucho mayor.

2. El argumento principal del PAEE 2011-2020 es que España ha alcanzado en 2010 los objetivos de ahorro de energía que la Unión Europea había establecido para 2016. Tal hecho debería ser la clave para establecer objetivos de ahorro y eficiencia mucho más ambiciosos para 2020, máxime cuando se espera que el sector de los servicios energéticos se multiplique por tres y la creación de empleo se estime entre 500.000 y 1.000.000 de nuevos puestos de trabajo. Mantener los objetivos para 2020 cuando llevamos, según el plan, seis años de adelanto es una autocomplacencia que solo invita a que todo siga como está. Por el contrario, los datos reales son que las importaciones energéticas, que en 2007 constituían el 34% de nuestro déficit comercial, en 2010 han llegado al 66% y que el 48,4% de todo nuestro consumo de energía es petróleo cuando la media de la UE es el 36,6%. La energía sigue siendo un lastre para la competitividad de nuestra economía.

3. Sorprende la aprobación de este plan cuando una parte de su financiación, 3.850 M€ de apoyos públicos que tienen que poner las empresas eléctricas, no está resuelto. Coincide la aprobación del Plan con el inicio, a finales de julio, del trámite de audiencia  por la CNE  de la Orden que regula la transferencia de esos fondos al IDAE para el PAEE 2008-2012. Es decir, que el PAEE 2011-2020 no tiene garantizada su financiación. ¿Y si las eléctricas ya recurrieron y ganaron la financiación del ahorro a través de la tarifa eléctrica, qué garantía existe de que no volverán a recurrir? A este hecho cabe añadir la inexistencia de medidas fiscales que envíen señales a los consumidores que incentiven las prácticas de ahorro y penalicen las de mayor consumo y derroche de energía. La eficacia del plan queda cuestionada por ambos hechos.

4. El PAEE 2011-2020  basa su desarrollo en el cumplimiento de la Ley de Eficiencia Energética y Energías Renovables y del Plan de Energías Renovables 2011-2020 (PER). En el primer caso se trata de una ley inexistente y cuyo plazo de presentación, a los tres meses de la entrada en vigor de la Ley de Economía Sostenible (LES), ya se ha incumplido; en cuanto al PER, todavía no está aprobado. También se ha incumplido el plazo para aprobar el RD, previsto en la LES, de certificación energética de edificios existentes y no se dice nada de la transposición de la nueva directiva europea de eficiencia energética de edificios. Como tampoco cabe esperar mucho del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte 2005-2020 (PEIT), en el que también se basa el cumplimiento del PAEE, porque en su elaboración no se tuvo en cuenta el factor energía.

5. Las propuestas para el sector edificación y transporte tampoco son lo suficientemente ambiciosas como correspondería a los sectores de los que en mayor medida depende el éxito de cualquier política de ahorro de energía. Así, se afirma que los ahorros en edificación se perderán por el incremento del aire acondicionado, pero que las Empresas de Servicios Energéticos lo mejorarán y se prevé que en 2020 apenas el 1,4% de la superficie del parque de edificios tendrá la calificación A o B. En cuanto al transporte el 77% de los objetivos de ahorro se conseguirán en la carretera y solo el 22% en el ferrocarril, porque se prevé 2,5 millones de coches eléctricos en 2020. Faltan medidas vinculantes y decididas. No extraña, pues, que una de las veinte medidas que aparecían en el plan de febrero, la reducción de la velocidad en carretera, haya desaparecido.

Hay que tomárselo en serio
La primera conclusión a la que llega la FR tras estudiar el PAEE 2011-2020 es que su aprobación, coincidiendo con la convocatoria electoral, no solo lo hace pasar inadvertido sino que deja la evidencia de que el ahorro de energía no es un problema prioritario ni importante en la agenda política. Este es un error cuyas consecuencias ya estamos pagando en precios elevados de la energía, pérdida de competitividad, más importaciones energéticas y más contaminación atmosférica. Pero de estas consecuencias no se advierte a la opinión pública sino que se la conforta con argumentos como los de que ya hemos hecho todo lo que teníamos que hacer hasta 2016.

La segunda conclusión es que las actuaciones de ahorro y eficiencia energética deberían tener carácter estructural y estratégico y no ser meras acciones coyunturales y voluntaristas cada vez que sube el petróleo y deben ser fruto del consenso con todos los agentes sociales y políticos, con medidas y objetivos de carácter vinculante que pasen de los anuncios y recomendaciones a las obligaciones y responsabilidades, incluyendo a las compañías distribuidoras de luz, de gas y de carburantes.

La tercera conclusión es que hay que tomarse más en serio el ahorro y la eficiencia energética que debe pasar a estar integrado en la planificación energética como una cuestión prioritaria y de seguridad nacional, como instrumento de la política energética para reducir nuestra dependencia energética exterior y afrontar los impactos negativos del cambio climático en los próximos años.

Para la FR, “todos los planes serán inútiles si las administraciones públicas y sus máximos responsables políticos no se creen la urgencia de transmitir a los consumidores y a la sociedad  la necesidad de avanzar hacia una nueva cultura de la energía basada en el ahorro, la eficiencia y el uso racional de la energía”.

Más información:
www.fundacionrenovables.org

View the original article here

Eficiencia y el ahorro en el coche

Una vez más nos reanudar nuestros consejos para un uso más eficiente de la energía. Ya he traído recomendaciones para la deahorro de energía en electrodomésticos, ahora es momento de poner algunos datos simples para lograr mayor eficiencia en el coche.


image


Coche eficiente conducción es incorporar una serie de técnicas encaminadas a hacer un mejor uso del coche con posible menor consumo de combustible de conducción. Tomando estos simple idea para una conducción eficiente consejos pueden mejorar la comodidad y la seguridad vial y a la vez reducir el tiempo de viaje, el consumo de combustible (hasta 15%), costo de mantenimiento y la cantidad de emisiones contaminantes.


CLAVES DE LA CONDUCCIÓN EFICIENTE


1 Arranque el motor sin pisar el acelerador y iniciar avanzar inmediatamente después de la
Arranque.



2. utilizar la primera marcha sólo iniciar la conducción y paso segundo a dos segundos
aproximadamente.image


3 Utilice correctamente los cambios de marcha:
3 de marzo: de unos 30 km/h.


4 de marzo: de unos 40 km/h.


Marzo 5: de unos 50 km/h.
Después de cambiar de marcha, velocidad de manera flexible.


4. La ciudad utiliza los días 4 y 5 de marzo (respetando el límite de velocidad).


5. mantener la velocidad de circulación lo más uniforme posible, evitando toda versión, aceleraciones y cambios de marcha innecesarios.


6. a fin de frenar es recomendado levantar el pie del acelerador y dejar rodar la
vehículo un poco, luego se detiene con el pedal suave, progresivo, Descargar finalmente la marcha lo más tarde posible.


(7) Si la velocidad y el espacio lo permite, para detener el coche sin reducir previamente en ejecución.


8. Apague el motor en paradas de más de 1 minuto


Fuente:


IDAE

Ahorro de agua caliente

En este caso tiene algunas recomendaciones para la guardar agua caliente, que significará, de resultas de ello, en un mayor ahorro de energía.

image

image1. En el momento de la compra, se recomienda elegir los sistemas con acumulación de agua caliente (caldera más acumulador o termoacumuladores de sistemas de resistencia eléctrica) ya que conceder más eficiente que los sistemas en que se calienta agua al instante sin acumulación (como calentadores de gas o eléctrica y los murales de calderas de calefacción y agua caliente o calderas mixtas).

2 Comprobar que tanto los depósitos de acumuladores y distribución de tuberías de agua caliente están debidamente aislados.
3. Ahorro de agua en el trabajo diario, cerrando el grifo a afeitarse o lavar los platos.
4 Reemplazar los baños de las duchas, desde que es consumido cuatro veces menos agua y energía.
5 Compruebe que goteos allí es no o fugas en grifos, puede causar hasta 100 litros de pérdidas mensuales.
6. Coloque jefes de ducha bajo, lo que le permite reducir por la mitad del agua caliente usado y mantener el flujo necesario para un baño cómodo.

image
7. Instale reductores de flujo o los orificios de ventilación en los grifos.
8 Uso reguladores de temperatura con termostato que ahorrar entre 4% y 6% de la energía.
9 Obtener agua en 30 ° C a 35 ° C para la higiene personal.
10 Si sus instalaciones de salud han independiente de grifos de agua caliente y fría, reemplazarlos con un solo toque de mezcla (único).

 

 

WordPress Themes